Siguiendo como referencia el modelo de inversión del venture capital, son notables las diferencias de Caja Navarra en su papel como inversor. Aun cuando se contemplan las bondades del modelo de inversión venture capital, las diferencias son sustanciales tanto en términos de objetivos que se persiguen, como tipo de proyectos y esquema de inversión, retornos esperados y marco de relación con los promotores, lo que, en conjunto, permite conformar a Caja Navarra en el ámbito del PIN como un inversor ciertamente diferente.
Objetivos diferentes: ya han quedado explicados los objetivos propios del PIN como herramienta de Caja Navarra para atender a sus fines fundacionales en el contexto actual. Todos ellos relacionados con la contribución a la generación de riqueza y empleo y, en definitiva y en última instancia, al desarrollo económico y social de Navarra.
Es destacable también la oportunidad de dicho Plan en un momento de carencia de recursos financieros cualificados, estables y adecuados para apoyar el lanzamiento y expansión de iniciativas empresariales con componente innovador pero, a su vez y en muchos casos, con elevadas dosis de riesgo intrínseco.
Proyectos en y para Navarra: es también propio del PIN el tener como foco exclusivo a proyectos e iniciativas vinculadas a Navarra como condición necesaria, y que por tanto tengan potencial de generación de valor y retorno en nuestra Comunidad (ya sea mediante el apoyo a proyectos radicados en Navarra o que se instalen en esta Comunidad para desarrollarse desde aquí). A su vez, este carácter local imprime a la relación inversor-promotor un marcado perfil de cercanía y facilita el mantenimiento de una relación accionarial estable y fructífera en la medida de que los valores y objetivos de ambos son en buena parte concurrentes.
Modelo de inversión: el modelo de inversión del PIN, circunscrito a Navarra y diseñado para la consecución de sus objetivos, es un modelo relativamente abierto en términos de sectores a los que se dirige, fases de vida de los proyectos y tamaño de la inversión.
Así, este modelo tiene un relativamente amplio margen de maniobra para, compensando la limitación necesaria en términos geográficos (Navarra), poder dar la oportunidad de aspirar y competir por los recursos del Plan a proyectos con potencial de creación de valor para nuestra Comunidad, que no deja de ser el objetivo del Plan.
Retornos esperados: el proceso de análisis y negociación de los proyectos de inversión en el marco de PIN es, esencialmente, el mismo que el aplicado en el venture capital o el capital riesgo, si bien los retornos financieros esperados en el marco del PIN, asegurando determinados mecanismos que permitan limitar riesgos (p. ej. desembolsos sujetos al cumplimiento de determinados hitos de negocio, esquemas de co-inversión, etc.) y rotar la cartera de proyectos una vez alcanzado el objetivo de la inversión, pueden ser más discretos. En todo caso, la rentabilidad esperada de cada proyecto está relacionada con las características y circunstancias propias del proyecto y, en última instancia, con los objetivos que persigue el Plan. Apoyar al emprendedor y a su proyecto en la búsqueda de una determinada rentabilidad como inversores es, en todo caso, la mejor manera de asegurar la retroalimentación y pervivencia del Plan en el tiempo, es decir, de hacerlo financieramente sostenible para apoyar el mayor número de proyectos posible.
Esquema de relación accionarial:
• La entrada en minoría permite aportar al proyecto y al promotor todo la experiencia, asesoramiento y red de contactos del inversor financiero cualificado sin mermar el control y relación del promotor con su propio proyecto. Así, el esquema de entrada en minoría, que llamamos “de control”, contemplada en el Plan permite un adecuado seguimiento del desempeño y evolución del proyecto a través de la representación en los órganos de gobierno, derechos de veto en las principales decisiones estratégicas, obligaciones de reporte de información de gestión adecuada y suficiente, requerimiento de auditarse por una firma de primer nivel, etc.
• Asimismo, los eventos pactados de salida contemplan siempre de manera preferencial mecanismos que permitan al promotor recuperar la participación inicialmente cedida (derechos de adquisición preferente o, incluso, opciones de compra o arrastre, bajo determinadas condiciones, a su favor) y, en ocasiones, esquemas de compartición de parte de nuestra plusvalía generada en una eventual salida. Se trata, en definitiva, de que, contemplando en la medida de lo posible unas determinadas ventanas de salida, se establezca un marco de relación estable entre promotor e inversor que haga que ambas partes se sientan cómodas y trabajen juntos, cada uno buscando los objetivos que le son propios, en pos de la creación de valor para el proyecto.
Otras consideraciones: sin perjuicio de todo lo anterior, hay otra serie de aspectos que complementan el carácter diferenciador del PIN como inversor cualificado de capital y hacia un emprendimiento responsable, como son:
• Prestación de servicios no retribuidos: consejeros, secretaría del consejo, etc.
• Amplísima red de contactos e información útil de mercado, que permite a los proyectos disponer de asesores de negocio, acceder a oportunidades de negocio o corporativas, a otros inversores o, incluso, obtener servicios gratuitos de co-pilotaje a cargo de personas de referencia (en estudio).
• Por último, y todavía sin desarrollar, existen otra serie de iniciativas de apoyo o de relación con el emprendedor, cuya oportunidad se está analizando para ser implementadas al amparo del PIN, siempre que, como las anteriores, contribuyan a la consecución de sus objetivos (programas de formación y asesoramiento, atributos de notoriedad social, etc.).